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Cargando…Lo que llevas contigo aquí es control total sobre tu futura casa: en lugar de acomodar tu vida a una planta prediseñada, partes de un terreno propio y construyes según tus necesidades. Los lotes arrancan en 230 m², una superficie que da margen para casas de una o dos plantas, jardín, cochera amplia o el proyecto arquitectónico que tengas en mente. Esa flexibilidad es el corazón de la propuesta: decides tú, no el desarrollador.
Esa libertad no viene con la incomodidad de vivir rodeado de terrenos vacíos durante años, porque el entorno colectivo ya está construido y funcionando. Mientras defines tu obra, las amenidades están listas para usarse desde el primer día. La Casa Club es el punto de reunión: al entrar por la recepción se abre hacia terrazas, barras y asoleaderos, con una zona acuática equipada con una piscina semiolímpica de tres carriles y una alberca independiente para niños. Es el tipo de espacio donde pasas la tarde de domingo sin salir de tu comunidad.
Si entrenas o simplemente quieres moverte, tienes con qué. El gimnasio de 170 m² da espacio para una rutina completa sin esperar turno de máquina, y el área deportiva suma una cancha de fútbol, dos canchas de pádel y una de tenis, suficiente para que el deporte sea parte de tu semana y no una excursión al otro lado de la ciudad. Alrededor, una pista para trotar de un kilómetro te deja hacer ejercicio dentro del propio recinto, sin cruzar avenidas ni buscar dónde correr.
Para la vida en familia, los detalles cuentan. Hay un parque de juegos infantiles, un parque dedicado para perros y dos salones de eventos, uno pensado para adultos y otro exclusivo para niños, de modo que un cumpleaños o una reunión no interrumpe la tranquilidad del vecino de al lado. Las instalaciones se completan con vestidores y baños completos, lo que hace que usar las amenidades sea práctico y no una molestia.
La baja densidad es una decisión de diseño que se nota todos los días. El total de terrenos se reparte en 12 privadas, lo que se traduce en calles menos transitadas, más privacidad y un ambiente residencial en vez de un fraccionamiento apretado. Sumado a más de 15 hectáreas de superficie, con más de 15,000 m² de áreas verdes consolidadas, el resultado es un entorno espacioso y arbolado que respalda el valor de lo que construyas: un buen proyecto en un mal entorno pierde; aquí el marco juega a tu favor.
La seguridad está pensada para funcionar sin fricción. El acceso es controlado las 24 horas mediante tres entradas y salidas, un esquema que optimiza la movilidad de los residentes en vez de embotellar una sola puerta, y se apoya en circuito cerrado de televisión. Para las visitas hay un estacionamiento con capacidad para 50 automóviles, así que recibir gente no significa saturar tu calle. En conjunto son 18 espacios de uso común, una red de amenidades que rara vez encuentras en un desarrollo de lotes y que es, en buena medida, lo que distingue comprar aquí de comprar un terreno suelto en la zona. El desarrollo está terminado al cien por ciento y la entrega es inmediata, así que lo que ves es lo que recibes.
Vivir aquí te resuelve la tensión habitual entre estar cerca de todo y tener paz: el centro de Playa del Carmen, la Quinta Avenida, el muelle y las principales playas quedan a unos ocho minutos de trayecto, y aun así regresas a un entorno privado y tranquilo. Puedes cenar en la Quinta, pasar la mañana en la playa y estar de vuelta en casa en cuestión de minutos, sin la densidad urbana que suele acompañar esa cercanía.
El día a día se vuelve simple porque lo esencial está a mano. En un radio de dos minutos en automóvil llegas al Parque Xcaret y al Instituto Tepeyac Campus Xcaret, y a tres minutos tienes opciones comerciales como la tienda departamental Liverpool. La Comunidad Educativa El Papalote está a distancia peatonal, apenas tres minutos caminando, un detalle que pesa mucho si tienes hijos en edad escolar y quieres evitar traslados diarios largos.
Para quien pondera la logística de moverse por la región, la posición es cómoda. El desarrollo se ubica junto a la Carretera Federal Cancún-Tulum, lo que agiliza el desplazamiento hacia los puntos turísticos y de servicios de Quintana Roo. El Aeropuerto Internacional de Cancún queda a unos 50 minutos, práctico si viajas seguido o recibes visitas de fuera, y Tulum con su zona arqueológica está a entre 40 y 50 minutos, así que un fin de semana explorando el sur no requiere planear una expedición.
El entorno inmediato también suma en materia de servicios cotidianos: supermercados y atención hospitalaria se encuentran a unos cinco minutos, de modo que las compras de la semana o una consulta médica no implican cruzar la ciudad. Cerca tienes además plazas como Paseo del Carmen y Centro Maya, que cubren cine, restaurantes y comercio sin salir del área.
Hay un factor que muchos compradores subestiman y que aquí juega a favor del valor: el desarrollo colinda con infraestructura ya consolidada, como el campo de golf de Playacar. Estar rodeado de zonas urbanizadas y establecidas, en lugar de terrenos baldíos o proyectos que quizá nunca se completen, da una previsibilidad al entorno que cuenta cuando decides construir tu patrimonio. Compras dentro de una zona de expansión que ya tiene servicios, comercio y comunidad funcionando.
La referencia exacta ayuda a ubicarte: está sobre la Carretera Federal Cancún-Tulum, camino a Bali residencial, a unos 500 metros de la carretera federal, dentro del municipio de Solidaridad. Es una posición al poniente de Playa del Carmen que combina acceso rápido a la vía principal con la distancia justa para que el ruido y el tráfico del corredor turístico no lleguen hasta tu puerta. Para quien busca construir en el Caribe mexicano sin renunciar a la conexión con la ciudad, este equilibrio entre cercanía y resguardo es difícil de replicar.
El estilo de vida que compras aquí es el de una comunidad que combina naturaleza, deporte y vida al aire libre sin sacrificar la comodidad de la ciudad cercana. El plan maestro está pensado alrededor del bienestar: más de 15,000 m² de áreas verdes consolidadas hacen que salir a caminar, correr o simplemente respirar aire fresco sea parte natural del día, no algo que tengas que ir a buscar a otro lado.
Para quien entrena o quiere mantenerse activo, la rutina cabe dentro de casa. La pista de un kilómetro te permite salir a trotar en un entorno seguro y cerrado, y cuando prefieres el deporte social tienes dos canchas de pádel, una de tenis y una cancha de fútbol a pocos pasos. El gimnasio de 170 m² cubre los días en que no quieres salir, y la piscina semiolímpica de tres carriles es tanto para nadar en serio como para refrescarte una tarde de calor. Es un catálogo de actividad física que normalmente pagarías aparte en membresías, aquí integrado a tu comunidad.
La vida en familia encuentra su lugar. La alberca independiente para niños, el parque de juegos infantiles y el salón de eventos exclusivo para los más pequeños hacen que los hijos tengan su propio espacio, mientras que el salón para adultos y las terrazas de la Casa Club dan margen para reuniones sin invadir la casa. Si tienes mascota, el parque para perros evita esos paseos improvisados por la banqueta y le da un espacio propio dentro del club.
Este es un entorno para quien valora la privacidad tanto como la convivencia. La distribución en 12 privadas y la baja densidad significan que conoces a tus vecinos y que las calles se sienten residenciales, no de paso. El acceso controlado las 24 horas, respaldado por circuito cerrado, deja que los niños jueguen afuera y que salgas de viaje sin la preocupación constante de la seguridad, un aspecto que en el Caribe pesa mucho en la decisión.
El proyecto se dirige a un perfil claro: quien quiere construir su casa a la medida en el Caribe mexicano y desea hacerlo dentro de un marco ordenado, con amenidades premium y servicios ya funcionando. En lugar de comprar un terreno aislado y esperar a que el entorno madure, entras a una comunidad terminada al cien por ciento, con las áreas comunes listas desde el primer día. Eso cambia la experiencia: puedes usar el club aunque tu casa todavía esté en planos.
Y siempre está la ciudad a ocho minutos. La Quinta Avenida, las playas, la vida gastronómica y cultural de Playa del Carmen quedan cerca para cuando quieres el dinamismo costero, con la libertad de volver a un espacio tranquilo y verde. Es un ritmo de vida que pocos lugares ofrecen: la energía del Caribe cuando la buscas, y el silencio de una comunidad cerrada cuando la necesitas. Quedan pocos lotes disponibles, lo que hace que quien decida entrar hoy lo haga en una de las últimas oportunidades de este club.
| Modelo | Tipo | Rec | Baños | m² | Precio | Ref. | Estatus |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| — | Lote | $2,136,000 MXN | $125,909 USD | Vendida |
El precio referencial se calcula con TC Banxico. Precio final depende del tipo de cambio acordado en la negociación.
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